VIERNES, 11 DE SEPTIEMBRE DE 2009
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LA GACETA POLICIAL Sitio interactivo sobre la Policía de Puerto Rico donde consigues aquella información que compete a nuestras actividades policiacas de índole preventivo, social y/o cultural, siendo un enlace para nuestros colegas y la comunidad. Honrando la placa y destacando las gesta policiaca. DISFRUTA DE LA GACETA POLICIAL y escriba a: tenientejrguzman@gmail.com (LA GACETA POLICIAL no es un blog oficial de la Policía de Puerto Rico)
La labor de los Policías Auxiliares es una de gran importancia para el bienestar y la seguridad pública de nuestro país. Las responsabilidades depositadas por el Cuerpo de la Policía en los Policías Auxiliares son de la misma magnitud que aquellas que tiene la Policía Regular.Para garantizar el cumplimiento de este innovador programa de acción comunal, se crea la Orden General Núm. 87-11, Organización y Funcionamiento de los Consejos de Seguridad Vecinal, la cual entró en vigor el 15 de agosto de 1987. donde define el concepto así, grupos de vecinos interesados en iniciar acción comunal participativa con la policía para lograr mejorar la seguridad pública en la comunidad dentro del distrito o precinto policial.
A su vez, la Orden General provee sobre la administración e indica que son administrados por ciudadanos voluntarios, los cuales periódicamente sostienen reuniones con representantes de la Policía de Puerto Rico para discutir problemas de seguridad pública que afecten sus vecindarios. Evalúan mensualmente la labor conjunta que realizan y someten informes y recomendaciones entre sí.
El programa delineado por la Superintendencia de la Policía fue respaldado por la Honorable Comisión de Hacienda del Senado de Puerto Rico (conforme a las disposiciones de la Ley Num. 26 del 22 de 1974 según enmendada) aprobó una Resolución Conjunta para asignar a la Policía de Puerto Rico la cantidad de setecientos cincuenta mil dólares ($750,000.00) para crear los Consejos de Seguridad Vecinal en todos los sectores de alta incidencia criminal.
El 1ro de abril de 1986, queda constituido el primer Consejo de Seguridad Vecinal en reunión celebrada en el Colegio Saint John del Condado. Este Consejo cubre el sector identificado como Núm. 330 Calle Loiza. El cual correspondía al área policial de San Juan. Se continuó con la organización del sector 716, Distrito de Caguas el día 24 de abril de 1986 y simultáneamente se organizó el sector 107 y 108 de Bayamón Norte, Área de Bayamón. Luego la expansión del programa de Consejos de Seguridad Vecinal se extendió al área policial de Carolina, Mayagüez, Ponce y Arecibo.
La tarea de organizar la comunidad se continuó activamente dado el gran interés y respaldo de la ciudadanía en general y en 1988 se organizaron en el área de Aguadilla y Guayama. La efectividad del programa ha resultado tan notable que en cada Región Policial se han continuado organizando y ampliando la creación de más consejos y se ha alcanzado la cantidad de ciento veintisiete (127) Consejos Comunitarios en la isla. Los mismos cuentan con un promedio de mil seiscientos (1,600) ciudadanos voluntarios.
Los Consejos de Seguridad Vecinal surgen del interés expresado por la ciudadanía de colaborar con la Policía para luchar contra el crimen y la Policía lo incluye dentro de sus planes operacionales y de política pública. Con la aprobación de la Ley Núm. 53 del 10 de junio de 1996, la nueva "Ley de la Policía de Puerto Rico”, éstos se conocerán como Consejos Comunitarios de Seguridad.
Metas
1. Ofrecer a la comunidad puertorriqueña una mejor calidad de vida en
el contexto de la sociedad democrática a través de un servicio policiaco de eficiencia y excelencia con la participación y colaboración de la ciudadanía.
2. Lograr la mayor Integración posible de los ciudadanos a través de un
programa realizable de acción policial y comunal.
3. Brindar la oportunidad de fortalecer la Institución de la familla,
mediante la búsqueda de alternativas para solucionar los problemas sociales de la comunidad que se relacionan con la seguridad pública y que afectan el crecimiento de la propia institución y nuestro desarrollo como pueblo.
Objetivos
1. Conscientizar a los ciudadanos del deber que tienen que participar en
su comunidad activamente para ayudar en la solución de sus problemas y necesidades. Esto se logra detectando, identificando y alertando a sus vecinos y a la Policía de situaciones irregulares que puedan afectar la seguridad pública. Esta participación debe conducir a lo siguiente.